ARABIA SAUDÍ, UNA OPORTUNIDAD QUE CRECE A DOS DÍGITOS

Ana I. Sánchez, periodista agroalimentaria

Se trata del mayor importador de alimentos del golfo Pérsico y uno de los mercados más grandes de la zona, con 32 millones de habitantes. Actualmente, ocupa, además, la quinta posición entre los países extracomunitarios a los que España exporta sus frutas y hortalizas frescas, por detrás de Brasil, Marruecos, Emiratos Árabes y Canadá. En los últimos cinco años, las ventas a Arabia Saudí se han multiplicado por tres, siendo veinte veces superiores a las registradas hace una década. Sólo en el último ejercicio, se han incrementado un 17% en volumen y un 14% en valor hasta las 53.791 toneladas y los 55,2 millones de euros.

A pesar de lo destacado de las cifras absolutas, la exportación hortofrutícola a Arabia Saudí supone únicamente el 0,4% del global de las ventas exteriores nacionales, las cuales alcanzaron, en 2017, los 12,6 millones de toneladas y los 12.704 millones de euros. Europa, con Alemania a la cabeza, continúa absorbiendo la casi totalidad de las ventas españolas, concretamente un 93%, de modo que fuera del mercado comunitario sólo se comercializaron 830.642 toneladas y 944 millones de euros, conforme a datos de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (FEPEX).

Según las mismas fuentes, fueron sin embargo los países extracomunitarios los que mostraron un mejor comportamiento durante el año pasado al crecer un 4% en volumen y un 3% en valor, mientras en el mercado europeo prácticamente se mantuvieron los datos del ejercicio anterior, dando como resultado crecimientos de tan sólo un 0,5% y un 1%, a nivel general.

A ello, sin duda, contribuyó la buena evolución de países como Arabia Saudí, especialmente desde el año 2014. “En 2013, los envíos hortofrutícolas a Arabia Saudita se situaron en 17.137 toneladas por un valor de 17,6 millones de euros; en 2014 crecieron un 81% en volumen, totalizando 31.044 toneladas, y un 46% en valor, hasta situarse en 25,8 millones de euros”, explica la directora de Relaciones Internacionales y Comunicación de FEPEX, Begoña Jiménez.

“En 2015, con relación a 2014, los envíos aumentaron un 30% en volumen y un 70% en valor, sumando 40.649 toneladas y 44 millones de euros. Y en 2016, respecto a 2015, las exportaciones volvieron a crecer un 13% en volumen y un 10% en valor, ascendiendo a 45.960 toneladas y 48,3  millones de euros”, añade la responsable, poniendo de relieve el crecimiento a dos dígitos que, desde hace ya un lustro, viene experimentando la comercialización con el país.

España es, además, el segundo proveedor de frutas y el segundo también de hortalizas, entre los países de la Unión Europea (UE), por detrás de Italia y Países Bajos, respectivamente. No obstante, ocupa el puesto noveno en el conjunto de exportadores hortícolas al mercado árabe, encabezados por Egipto, país al que siguen por importancia Emiratos Árabes, China, Jordania, Países Bajos, India, Australia o Turquía. En cuanto al ranking de frutas, liderado también por Egipto, España se sitúa en décima posición, tras Sudáfrica, Estados Unidos, Filipinas, India, Ecuador, Turquía, Italia y Chile.

Por especies, los cítricos y las manzanas nacionales son las más vendidas de toda la UE en el mercado saudí. De hecho, las ventas de cítricos en 2017, con 18.231 toneladas y 17 millones de euros, supusieron el 98% del total exportado por los países comunitarios. Por su parte, los envíos de manzana española a Arabia Saudí alcanzaron las 9.542 toneladas y un valor de 11,3 millones de euros. El tercer producto más demandado por Arabia Saudí a España fue la lechuga, con ventas el pasado año de 8.874 toneladas y 8,8 millones de euros.

“Otros productos con volúmenes significativos son los albaricoques, con 4.192 toneladas y 5 millones de euros; las cebollas, con 3.796 toneladas y 3 millones de euros, y las coles con 2.264 toneladas y 3 millones de euros”, relata Begoña Jiménez de FEPEX.

“La percepción de los productos españoles es muy buena, de manera muy similar a los productos con origen UE que recibe el país. En el caso de España, los importadores destacan la profesionalidad, la calidad de los productos y la flexibilidad de los exportadores nacionales, en comparación a otros países mucho más rígidos en sus procesos productivos”, comenta Juan Balerdi, analista de mercado de la Embajada de España en Arabia Saudí.

Juan Balerdi expone que el incremento de la demanda de estos productos en Arabia Saudí se debe a varios factores: al crecimiento de la población, tanto local como expatriada; al interés por una alimentación saludable; así como a cambios en los gustos y preferencias alimenticias, apoyados en una mejora de la renta per cápita, que permite a los habitantes optar por productos importados de mayor calidad que los producidos localmente.

“A todo esto se añade un aumento en la aridez del clima en la región que, junto a la escasez de recursos acuíferos, impide un mayor desarrollo de la producción hortofrutícola en el país, acrecentando la dependencia de los productos importados”, indica el analista.

Con arreglo a datos  aportados por Juan Balerdi, la producción hortofrutícola de Arabia Saudí se sitúa ligeramente por encima de los 3,2 millones de toneladas, correspondiendo el 57% a hortalizas, lo que, para hacer frente a su demanda interna, le exige destinar anualmente a la importación más de 2.200 millones de dólares, moneda de referencia en el país que equivale a unos 1.790 millones de euros actuales. “Por esta razón, incluso se está fomentando, desde el propio gobierno, la inversión por parte de las empresas agrarias locales hacia otros países que cuentan con ventajas comparativas en la producción de estos alimentos”, cuenta Juan Balerdi.

Mientras tanto, los países europeos ganan posiciones como suministradores de frutas y hortalizas al mercado saudí, a pesar de la competencia. De hecho, sólo en los últimos cinco años han doblado sus exportaciones, pasando de las 84.528 toneladas, en 2013, a las 170.491 comercializadas durante 2017, por un valor cercano a los 175 millones de euros. España, segundo en el ranking, es sin embargo el país que más ha crecido en el último lustro, al incrementar sus envíos un 210%. Por delante, sólo se halla Italia que, con 56.309 toneladas y una mejora  del 113%, se mantiene con dificultad como primer proveedor. Países Bajos, con 27.521 toneladas, y Francia, con 19.386, se sitúan como tercer y cuarto país exportador, habiendo crecido un 45% y un 19%, respectivamente.

De la mano de Arabia Saudí, España consolida así la progresión de sus exportaciones de frutas y hortalizas a países terceros, las cuales han experimentado aumentos igualmente significativos, en el período analizado, del 208% a Canadá, 80% a Marruecos, 67% a Emiratos Árabes y 64% a Brasil. No obstante, Arabia Saudí destaca sobre el resto de países, no sólo por arrojar el mayor incremento en la comercialización de volúmenes, sino también por el crecimiento sostenido y progresivo, año a año, lo que evidencia la buena salud de las relaciones entre ambos países.

Por comunidades autónomas, si bien Andalucía es la principal región productora y exportadora del sector hortofrutícola, es sin embargo la quinta en el comercio con el país del golfo Pérsico. Por delante, se sitúan Comunidad Valenciana, que lidera las ventas con un 39%, Murcia, Cataluña y Extremadura. En cualquier caso, las exportaciones andaluzas a Arabia Saudí parecen comenzar a animarse y, en 2017, doblaron su valor, pasando de los 3 millones de euros a los 6 millones. Según datos de la Oficina de Promoción de Negocios de Extenda en Dubai, las ventas de cítricos se incrementaron un 77% hasta los 3,1 millones, con respecto a 2016, mientras las de frutas de hueso crecieron un 64% y la comercialización de caquis se triplicó.

El mercado se está tornando tan interesante que empresas como Unica Group, que porta el título de primer exportador  hortofrutícola de España, empezó a abrir negocio en Arabia Saudí durante 2017. “Hemos comenzado con algunos envíos marítimos y aéreos, principalmente pimiento fresco”, señala el director de Desarrollo de Negocio, Diego Calderón, al tiempo que hace énfasis en su “mucho potencial”.

En cuanto al procedimiento para poder comercializar allí, desde Extenda Dubai informan de que los requisitos son estrictos. “Para hacer siquiera una visita prospectiva al país se necesita un visado que arranca con una carta de invitación de una empresa o persona de la propia Arabia Saudita”, explican. Actualmente, existe, además, un arancel sobre los productos alimentarios importados, en general del 5%, y barreras comerciales no arancelarias como son las certificaciones sanitarias y fitosanitarias.

Independientemente de las dificultades de entrada y de la competencia actual, Arabia Saudí se afianza como un mercado de gran atractivo. “Es un país netamente importador de productos hortofrutícolas, aspecto que representa una oportunidad de negocio para el entramado empresarial español”, sentencia Juan Balerdi, quien recuerda, no obstante, la existencia del GAFTA (Great Arab Free Trade Area), el acuerdo de libre comercio entre los países árabes, que dificulta el crecimiento de España y de otros países comunitarios en la zona.

Por su parte, desde la Oficina de Promoción de Negocios de Extenda en Dubai resaltan que la importación de alimentos en Arabia Saudí supone el 65% del consumo total en la región del golfo Pérsico y representa el 15% de todas las compras del país al exterior. El mercado saudí dicen, asimismo, “es uno de los más grandes de la zona, con una tasa anual de crecimiento del 3,3%” y una población muy joven que rápidamente adopta tendencias y estilos de vida occidentales, también en alimentación. Según Economist Intelligence Unit, las ventas en alimentación crecerán a un ratio del 6% anual y el consumo de productos alimentarios sobrepasará los 60.000 millones de euros en 2018.

En definitiva, toda una oportunidad para el sector hortofrutícola español que, incluidas conservas y frutos secos, exportó a Arabia Saudí por valor superior a los 111 millones de euros durante 2017, según datos del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).