Ecológico, un mercado con “glamour”

La tendencia a lo saludable despierta en el consumidor su lado más ecológico

Alimarket Gran Consumo

La creciente tendencia de consumo de productos procedentes de agricultura ecológica, afianzada ya en países de nuestro entorno, pero en pleno desarrollo en el mercado español, está revolucionando el consumo en nuestro país, cada vez más favorable a entrar en este tipo de cultivo reservado, hasta hace unos pocos años, a la exportación. La fuerte demanda exterior, provocada por un consumidor altamente concienciado, hizo que la llamada “huerta de Europa” abriese sus cultivos al producto ecológico que, una vez afianzado, inició la conquista de nuestro propio mercado movido por una doble vertiente. De una parte, para satisfacer la incipiente demanda de un minoritario colectivo para el que el producto biológico venía siendo una asignatura pendiente, y por otra, de un consumidor movido por una oferta con la que se le abre la posibilidad de acceder a un producto más saludable, en línea con  las nuevas tendencias.

Como primer exportador de productos hortofrutícolas frescos, España se encuentra a la cabeza en la producción de productos ecológicos con algo más de 2 M h dedicadas a este tipo de productos en 2016, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), tras un incremento en la superficie del 2,55% en relación a la dedicada en el periodo anterior. En ese mismo año, y según el propio Ministerio, el producto ecológico habría movido más de 1.500 M€, con crecimientos superiores al 20%, y con la previsión de poder llegar a disparar sus cifras hasta alcanzar los 12.000 M€ en 2020.

La búsqueda de una alimentación más sana, los sabores perdidos, la seguridad alimentaria y la ausencia de pesticidas son los factores más valorados por los consumidores, a tenor de una encuesta realizada por Alimarket entre los productores hortofrutícolas de nuestro país, en los que han participado una treintena larga de los grupos y empresas presentes en este sector, que han destacado, también, el relativo desconocimiento existente, por parte del consumidor español, de lo que significa el producto ecológico, y la necesidad de que el propio sector, junto con la distribución, realice una labor educacional que ayude a elevar la demanda. No se trata solo de que, por moda o por tendencia se consuma el producto ecológico, sino que exista una concienciación colectiva que apunte hacia un consumo más responsable.

En todo caso, el crecimiento del consumo, tanto exterior como interior, está propiciando tanto la entrada en producto ecológico como el crecimiento de esa división de empresas como el consorcio  italiano Origine Group (kiwi orgánico ‘Sweeki Organic’); El Ciruelo (uva ecológica); Grupo GV El Zamorano y Sigfrido (toda una gama ecológica); SAT Las Hortichuelas (que entra de la mano de SAT Ecopark-Níjar) y la propia Anecoop (que continúa el desarrollo de su empresa Solagora). Luis Andújar (que ha previsto centrar su actividad únicamente en ecológico); Grupo Agroponiente (volcada en afianzar su presencia en el sector); Natural Tropic (que anualmente añade fincas para el cultivo de ecológico); Coop. Frutos del Campo (que agrupa en torno a 180 socios); Coop. El Limonar de Santomera (especializada en limón, aunque trabaja otros como naranja, pomelo y granada); Única Group (con 350 socios repartidos por Almería, Granada, Murcia y Alicante); Alpa Alimentos Frescos (integrada en el grupo de distribución Uvesco), el grupo G’S (para el que la apuesta en ecológico ha corrido paralela a la llevada a cabo por la división de IV gama) y la Agrupación de Coop. Valle del Jerte (que aglutina en torno al 85% de la producción de cereza del Valle del Jerte), entre muchas otras que también están dedicando esfuerzos al crecimiento de su división de producto ecológico. En IV y V gama encontramos la entrada de Vegetales Línea Verde Navarra (a través de la oferta de la italiana Alce Nero), Vicente Peris (que recientemente incorporaba 2 referencias), Comfresh (con un abanico a los que sumaba zanahoria baby bio, gazpacho y dos ensaladas); Huerta Camporico (que incrementaba cinco nuevas referencias a su oferta), así como la apuesta de Haciendasbio (que ha incoporado seis fincas a esta división). Y entre las que han previsto su entrada en producto ecológico de una forma más o menos inminente, también podemos citar a Frutinter (con su vista puesta en el norte de Europa y Escandinavia); Compagnie Frutiere España Corp. (que considera que según se vaya moderando el precio del producto ecológico puede alcanzarse una mayor penetración en el mercado); SAT Huerta de Peralta (que ha previsto destinar sus productos, de IV y V gama, íntegramente al mercado español);  o Frutas y Hortalizas Flores (que califica el futuro del sector como “alentador”).

Buena parte de ellas coinciden en señalar que el crecimiento de la demanda resulta crucial en el desarrollo del sector, que en España el crecimiento es ya imparable y que el sobrecoste de los productos ecológicos supone un handicap para su desarrollo, si bien no un freno.

En este sentido, el perfil de consumidor de este tipo de productos apunta a gente joven, con trabajo, poder adquisitivo medio y medio-alto, con conciencia medioambiental y que valora especialmente el producto natural. Un consumidor que no se decanta únicamente por un producto, y que una vez que entra en la dinámica del ecológico tiende a adquirir todas las referencias disponibles a su alcance. Esto es lo que sucede con el consumidor europeo. De hecho, Alemania, Suiza, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlanda, Holanda y, en general, el resto de países del norte de Europa, son los principales destinos de los productos ecológicos cultivados en nuestro país, hasta el punto de que son muchas las empresas que todavía canalizan íntegramente su producción ecológica a mercados exteriores.

En cuanto a la comercialización, el gran consumo está introduciendo, de manera lenta pero segura, el producto ecológico. Además de las cadenas de productos biológicos y naturales, las primeras en difundir este tipo de productos en el mercado español, el desembarco en los establecimientos de distribución alimentaria supone el verdadero acercamiento necesario para apuntalar el crecimiento del sector. Esta circunstancia se hace tanto más patente si tenemos en cuenta las primeras grandes apuestas llevadas a cabo por cadenas alimentarias por el producto ecológico: ‘La Biosfera’ del ámbito de El Corte Inglés; ‘Spar Natural’, el primer supermercado ecológico bajo el paraguas de Spar, en esta ocasión de la mano de su asociado canario Supermercados Mogán; o la zona diferenciada Bio dentro de los establecimientos ‘Carrefour Market’.